La hinchazón es habitual durante la recuperación después de una cirugía. Si te han recomendado considerar el drenaje linfático manual (DLM), puede que te preguntes por qué lo necesitas, si es adecuado para ti, cuándo es seguro empezar y cuántas sesiones podrías necesitar.
Las respuestas a estas preguntas dependen del tipo de operación que hayas tenido, de cómo estén cicatrizando tus heridas, de si se han visto afectados los ganglios linfáticos o las vías de drenaje y de la causa de tu hinchazón.
El DLM puede formar parte de la atención especializada después de determinadas intervenciones de mama, cabeza y cuello o ganglios linfáticos. Algunos cirujanos también incluyen el masaje linfático en sus planes de recuperación después de una liposucción o una cirugía de remodelación corporal. Sin embargo, no es necesario después de todas las operaciones.
El primer paso es comprender qué está causando tu hinchazón. A partir de ahí, podemos ayudarte a valorar si el DLM es adecuado para ti, cuándo empezar y qué tipo de apoyo puedes necesitar durante tu recuperación.
Una operación afecta a los vasos sanguíneos, los tejidos y, en ocasiones, los vasos linfáticos. Los vasos linfáticos son pequeños conductos distribuidos por todo el cuerpo que recogen el exceso de líquido de los tejidos y lo transportan de vuelta hacia el torrente sanguíneo.
Cuando el cuerpo comienza a reparar la zona, su respuesta inflamatoria normal lleva líquido y células inmunitarias a los tejidos. Puedes notar hinchazón, sensibilidad, hematomas o una sensación de tirantez. Esta hinchazón suele cambiar a medida que avanza la recuperación, aunque su evolución varía según la intervención y la persona.
El sistema linfático ayuda a regular el líquido presente en los tejidos. Su red de vasos recoge el líquido de los espacios entre las células y lo devuelve a la circulación. Si la cirugía altera los vasos linfáticos o implica la extirpación de ganglios linfáticos, el líquido puede disponer de menos vías por las que drenar.
El tratamiento con radioterapia también puede afectar a estas vías de drenaje.

Es normal que haya algo de hinchazón alrededor de la zona operada durante la recuperación. Tu cirujano o médico debería explicarte qué se espera después de tu intervención, cómo puede cambiar la hinchazón con el tiempo y qué síntomas indican que debes contactar con ellos. Sus recomendaciones son una guía más útil que la experiencia de recuperación de otra persona.
No toda la hinchazón postoperatoria tiene la misma causa. Comprender lo que estás experimentando y comunicárselo a tu equipo médico les ayuda a valorar si forma parte de la recuperación normal, si requiere atención médica y si el DLM podría ser útil.
Un seroma es una acumulación de líquido que puede aparecer debajo de la piel, cerca de la zona operada. Puede sentirse diferente de una hinchazón más generalizada. Si notas una nueva zona de hinchazón localizada, pide a tu equipo quirúrgico que la valore.
Un médico o profesional de enfermería puede decidir drenar un seroma si resulta doloroso o causa problemas. El masaje no puede sustituir esa valoración ni el tratamiento necesario.
El linfedema aparece cuando el sistema linfático no puede drenar el líquido adecuadamente. Suele afectar a un brazo o una pierna, pero también puede aparecer en la mama, el pecho, la cabeza, el cuello o la zona genital.
Después de un tratamiento contra el cáncer, puede aparecer durante la recuperación o desarrollarse meses o años más tarde. Puedes notar hinchazón, sensación de pesadez o tirantez, dolor, o que la ropa y las joyas te quedan más ajustadas.
Si la hinchazón persiste, aumenta o cambia de una manera que no te habían indicado que debías esperar, es importante que hables con tu equipo quirúrgico.
No tienes que identificar por tu cuenta qué tipo de hinchazón estás experimentando. Una valoración puede aclarar qué está pasando y si el DLM sería adecuado como parte de tu programa de rehabilitación.

Antes de empezar el DLM después de una cirugía, tu terapeuta debería revisar la intervención que has tenido, las instrucciones de tu cirujano y cómo está avanzando tu recuperación.
El tratamiento debe posponerse si tienes una infección activa en la zona hinchada, como la celulitis infecciosa, una infección de la piel y los tejidos que se encuentran debajo.
También es necesario valorar determinadas condiciones médicas, incluidos algunos problemas cardíacos, antes de considerar el DLM.
No recurras a una sesión de drenaje linfático para tratar una hinchazón nueva, de causa desconocida o que empeora rápidamente sin comprobar primero qué la está provocando.
El dolor o la hinchazón en una pierna, especialmente si la zona está caliente o cambia de color, podrían indicar la presencia de un coágulo y requieren una valoración médica lo antes posible. La dificultad repentina para respirar o el dolor en el pecho requieren atención médica urgente.
Contacta con tu equipo quirúrgico si la herida está cada vez más roja o hinchada, empieza a supurar líquido o pus, se abre o tienes fiebre. Si todavía llevas drenajes o tienes heridas que están cicatrizando, sigue las instrucciones de tu cirujano sobre cuándo puede comenzar el tratamiento manual y qué zonas deben evitarse.
El drenaje linfático manual se utiliza en la atención especializada de algunas personas que desarrollan linfedema después de un tratamiento contra el cáncer. La decisión depende de tu estado de salud actual, de la causa de la hinchazón y de las recomendaciones de tus equipos de oncología y cirugía.
Nuestros terapeutas tienen experiencia en este tipo de atención con DLM.

El DLM es un tratamiento especializado que utiliza movimientos suaves y rítmicos sobre la piel para favorecer el desplazamiento del líquido hacia vías linfáticas que funcionan adecuadamente. Es muy diferente de un masaje de tejido profundo.
Adaptamos cada tratamiento postoperatorio a la intervención que has tenido, las zonas afectadas y las restricciones indicadas por tu cirujano.
Para una persona con linfedema, el DLM puede formar parte de la terapia descongestiva completa.
La terapia descongestiva completa (TDC) es un plan de tratamiento personalizado para el linfedema. Combina técnicas como el drenaje linfático manual, la compresión, el movimiento y el cuidado de la piel para reducir la hinchazón y ayudar a controlarla a lo largo del tiempo.
Por tanto, según tus necesidades, tu programa de tratamiento puede incluir TDC y otras técnicas de autocuidado que te enseñaremos a practicar en casa. El DLM por sí solo no constituye todo el tratamiento del linfedema establecido.
Cuando buscas un terapeuta que te acompañe en este proceso, un profesional con experiencia debería poder valorar los tejidos afectados y adaptar cada sesión a tu situación. También puede enseñarte una secuencia sencilla de autodrenaje, cuando sea adecuada para ti, para ayudarte a controlar los síntomas entre citas.

El DLM suele considerarse cuando una operación ha afectado a las vías de drenaje linfático o cuando el cirujano lo ha incluido en un plan específico de recuperación. El tipo de operación, por sí solo, no determina si necesitas tratamiento. Dos personas pueden someterse a la misma intervención y experimentar una hinchazón muy diferente.
El tratamiento del cáncer de mama puede incluir la extirpación de ganglios linfáticos de la axila. Algunas personas pueden desarrollar linfedema en el brazo, la mano, la mama o el pecho de ese lado. El riesgo y los síntomas dependen del tratamiento recibido: haberse sometido a una cirugía de ganglios linfáticos no significa que necesariamente vaya a aparecer linfedema.
Si se identifica un linfedema persistente, un especialista puede incluir el DLM en un plan de atención más amplio. Como hemos mencionado, este plan puede abordar la hinchazón, el cuidado de la piel, el movimiento cómodo y, cuando esté indicada, la compresión.
Sin embargo, si tienes hinchazón alrededor de la incisión de la mama, puede ser necesario que tu equipo quirúrgico descarte primero un seroma u otro problema postoperatorio.
La cirugía y la radioterapia para el cáncer de cabeza y cuello pueden alterar el drenaje linfático de la cara y el cuello. La hinchazón puede afectar a tu comodidad, tu aspecto y tu movilidad.
Los equipos especializados pueden utilizar DLM, enseñar técnicas sencillas de autodrenaje y recomendar otras medidas adecuadas para esta zona del cuerpo. La atención debe tener en cuenta tanto la intervención realizada como cualquier tratamiento oncológico que continúes recibiendo.
Durante el tratamiento de determinados tipos de cáncer, puede ser necesario extirpar ganglios linfáticos de la pelvis o la ingle. Esto puede afectar al drenaje de una pierna o de la zona genital.
Si aparece hinchazón, una valoración puede ayudar a determinar si forma parte de la recuperación esperada, si se trata de linfedema o si existe otro problema que requiere atención médica.
Cuando hay linfedema, el DLM puede considerarse como parte de un plan de atención más amplio.

Algunos cirujanos plásticos incorporan el masaje linfático en los cuidados posteriores a una liposucción o una cirugía de remodelación corporal. Las recomendaciones varían según el cirujano y la intervención.
Te recomendamos seguir las instrucciones de tu propio cirujano sobre si debes recibir este tratamiento, cuándo empezar y qué zonas sensibles o en proceso de cicatrización deben evitarse.
El masaje linfático postoperatorio no es necesario para todas las personas que se someten a una cirugía estética. Pero si tu médico lo recomienda como parte de tu recuperación y te indica una pauta de sesiones, estamos aquí para ayudarte.
Su función debe valorarse teniendo en cuenta el plan de recuperación de tu cirujano y los síntomas que estás experimentando.
La hinchazón después de una operación de cadera, rodilla u otra zona puede hacer que el movimiento y la rehabilitación resulten más incómodos.
Una vez que tu equipo quirúrgico haya confirmado que la recuperación avanza según lo esperado, nuestra terapeuta Aline Tisato puede valorar si el DLM sería un complemento útil para tu recuperación.
Como fisioterapeuta holística, puede considerar la hinchazón junto con tu movilidad, tu comodidad y tus objetivos de rehabilitación, y adaptar su atención a las instrucciones de tu cirujano.

Aline Tisato es nuestra fisioterapeuta holística y especialista en drenaje linfático manual en Studio Australia Barcelona. Acompaña a personas que se están recuperando de una cirugía, adaptando su atención a la intervención que han tenido y a cómo está sanando su cuerpo.
El punto de partida de Aline es comprender tus síntomas y las instrucciones de tu cirujano. Puede valorar dónde aparece la hinchazón, cómo ha cambiado y si los síntomas actuales necesitan una revisión por parte de tu equipo quirúrgico.
Si el DLM es adecuado para ti, puede planificar el tratamiento según tu etapa de recuperación y orientarte sobre los cuidados que puedes realizar entre citas.
Esta atención personalizada es especialmente importante después de una cirugía: la ubicación de una incisión, la presencia de un drenaje, los cambios de sensibilidad o una zona afectada por la extirpación de ganglios linfáticos pueden determinar qué técnicas y movimientos son adecuados.
No existe una fecha de inicio que sea adecuada para todas las operaciones. Algunos cirujanos incluyen el masaje linfático en las primeras etapas de la recuperación. Otras intervenciones, heridas o complicaciones requieren un enfoque diferente. Es importante seguir tu propia evolución y las indicaciones de tu equipo médico.
Para tomar esta decisión, hay que considerar:
Si tu cirujano te ha entregado un plan de cuidados postoperatorios por escrito, tráelo a tu cita. Ayudará a Aline a comprender las restricciones sobre el contacto, el movimiento o la compresión.
Si te han recomendado organizar sesiones de drenaje linfático, pero no te han indicado cuándo empezar, pide a tu equipo quirúrgico que lo aclare o habla con Aline para que te ayude a identificar qué información necesitas.
Puedes concertar una valoración antes de comenzar el tratamiento manual. Así podremos aclarar cualquier duda pendiente y comprobar si el DLM es el siguiente paso adecuado para ti.

No existe un número estándar de sesiones después de una cirugía.
Una persona que se recupera de una liposucción siguiendo un plan específico de su cirujano puede tener necesidades diferentes de alguien que presenta un linfedema persistente después de una cirugía de ganglios linfáticos.
Incluso después del mismo tipo de operación, la cantidad de hinchazón, su causa y la respuesta de cada persona al tratamiento pueden variar.
Si el DLM es adecuado para ti, Aline te recomendará un plan inicial con revisiones periódicas.
Según la zona afectada, estas revisiones pueden valorar los cambios en la hinchazón, la sensación de pesadez o tirantez, la comodidad de los tejidos, la movilidad y la facilidad con la que realizas tus actividades diarias. Los servicios especializados en linfedema también pueden tomar medidas periódicas del brazo o la pierna afectados para seguir su evolución.
El plan se puede ajustar a partir de estas valoraciones. Puede que necesites menos citas de las previstas inicialmente. Si la hinchazón persiste o reaparece, el siguiente paso puede ser revisar el diagnóstico, el conjunto de tu tratamiento o los cuidados que realizas en casa, en lugar de continuar indefinidamente con las mismas sesiones.
En el caso del linfedema establecido, la atención puede incluir una fase inicial centrada en reducir la hinchazón y una fase de mantenimiento más prolongada para ayudar a controlarla. La compresión, el movimiento, el cuidado de la piel y las técnicas de autodrenaje pueden formar parte del plan, según las recomendaciones del especialista.
Esta situación es diferente de recibir varias sesiones de masaje para una hinchazón postoperatoria temporal.
Empieza con una valoración, sin dar por hecho que necesitas un paquete fijo de sesiones. Así tendrás una base para decidir qué atención es adecuada para ti y cuándo comprobar si te está ayudando.
Después de una cirugía, puede ser difícil saber qué cambios son normales y qué tipo de apoyo podría ayudarte.
Puedes hablarlo con nosotros.
En Studio Australia Barcelona, nuestro equipo se tomará el tiempo necesario para comprender tu intervención, escuchar cómo te sientes y acompañarte siguiendo las indicaciones de tu cirujano.
Si el DLM es adecuado para ti, Aline adaptará tus cuidados a medida que avances en tu recuperación. Estaremos aquí para responder a tus preguntas y ayudarte a sentirte acompañado en cada etapa.
Reserva una conversación gratuita de 15 minutos con nuestro equipo para contarnos qué necesitas.
Recibe actualizaciones mensuales con consejos de bienestar, ideas sobre salud holística y orientación de expertos. ¡Comienza hoy tu camino hacia un mejor bienestar y sanación!
La hinchazón es habitual durante la recuperación después de una cirugía. Si te han recomendado considerar el drenaje linfático manual (DLM), puede que te preguntes por qué lo necesitas, si es adecuado para ti, cuándo es seguro empezar y cuántas sesiones podrías necesitar.
Las respuestas a estas preguntas dependen del tipo de operación que hayas tenido, de cómo estén cicatrizando tus heridas, de si se han visto afectados los ganglios linfáticos o las vías de drenaje y de la causa de tu hinchazón.
El DLM puede formar parte de la atención especializada después de determinadas intervenciones de mama, cabeza y cuello o ganglios linfáticos. Algunos cirujanos también incluyen el masaje linfático en sus planes de recuperación después de una liposucción o una cirugía de remodelación corporal. Sin embargo, no es necesario después de todas las operaciones.
El primer paso es comprender qué está causando tu hinchazón. A partir de ahí, podemos ayudarte a valorar si el DLM es adecuado para ti, cuándo empezar y qué tipo de apoyo puedes necesitar durante tu recuperación.
Una operación afecta a los vasos sanguíneos, los tejidos y, en ocasiones, los vasos linfáticos. Los vasos linfáticos son pequeños conductos distribuidos por todo el cuerpo que recogen el exceso de líquido de los tejidos y lo transportan de vuelta hacia el torrente sanguíneo.
Cuando el cuerpo comienza a reparar la zona, su respuesta inflamatoria normal lleva líquido y células inmunitarias a los tejidos. Puedes notar hinchazón, sensibilidad, hematomas o una sensación de tirantez. Esta hinchazón suele cambiar a medida que avanza la recuperación, aunque su evolución varía según la intervención y la persona.
El sistema linfático ayuda a regular el líquido presente en los tejidos. Su red de vasos recoge el líquido de los espacios entre las células y lo devuelve a la circulación. Si la cirugía altera los vasos linfáticos o implica la extirpación de ganglios linfáticos, el líquido puede disponer de menos vías por las que drenar.
El tratamiento con radioterapia también puede afectar a estas vías de drenaje.

Es normal que haya algo de hinchazón alrededor de la zona operada durante la recuperación. Tu cirujano o médico debería explicarte qué se espera después de tu intervención, cómo puede cambiar la hinchazón con el tiempo y qué síntomas indican que debes contactar con ellos. Sus recomendaciones son una guía más útil que la experiencia de recuperación de otra persona.
No toda la hinchazón postoperatoria tiene la misma causa. Comprender lo que estás experimentando y comunicárselo a tu equipo médico les ayuda a valorar si forma parte de la recuperación normal, si requiere atención médica y si el DLM podría ser útil.
Un seroma es una acumulación de líquido que puede aparecer debajo de la piel, cerca de la zona operada. Puede sentirse diferente de una hinchazón más generalizada. Si notas una nueva zona de hinchazón localizada, pide a tu equipo quirúrgico que la valore.
Un médico o profesional de enfermería puede decidir drenar un seroma si resulta doloroso o causa problemas. El masaje no puede sustituir esa valoración ni el tratamiento necesario.
El linfedema aparece cuando el sistema linfático no puede drenar el líquido adecuadamente. Suele afectar a un brazo o una pierna, pero también puede aparecer en la mama, el pecho, la cabeza, el cuello o la zona genital.
Después de un tratamiento contra el cáncer, puede aparecer durante la recuperación o desarrollarse meses o años más tarde. Puedes notar hinchazón, sensación de pesadez o tirantez, dolor, o que la ropa y las joyas te quedan más ajustadas.
Si la hinchazón persiste, aumenta o cambia de una manera que no te habían indicado que debías esperar, es importante que hables con tu equipo quirúrgico.
No tienes que identificar por tu cuenta qué tipo de hinchazón estás experimentando. Una valoración puede aclarar qué está pasando y si el DLM sería adecuado como parte de tu programa de rehabilitación.

Antes de empezar el DLM después de una cirugía, tu terapeuta debería revisar la intervención que has tenido, las instrucciones de tu cirujano y cómo está avanzando tu recuperación.
El tratamiento debe posponerse si tienes una infección activa en la zona hinchada, como la celulitis infecciosa, una infección de la piel y los tejidos que se encuentran debajo.
También es necesario valorar determinadas condiciones médicas, incluidos algunos problemas cardíacos, antes de considerar el DLM.
No recurras a una sesión de drenaje linfático para tratar una hinchazón nueva, de causa desconocida o que empeora rápidamente sin comprobar primero qué la está provocando.
El dolor o la hinchazón en una pierna, especialmente si la zona está caliente o cambia de color, podrían indicar la presencia de un coágulo y requieren una valoración médica lo antes posible. La dificultad repentina para respirar o el dolor en el pecho requieren atención médica urgente.
Contacta con tu equipo quirúrgico si la herida está cada vez más roja o hinchada, empieza a supurar líquido o pus, se abre o tienes fiebre. Si todavía llevas drenajes o tienes heridas que están cicatrizando, sigue las instrucciones de tu cirujano sobre cuándo puede comenzar el tratamiento manual y qué zonas deben evitarse.
El drenaje linfático manual se utiliza en la atención especializada de algunas personas que desarrollan linfedema después de un tratamiento contra el cáncer. La decisión depende de tu estado de salud actual, de la causa de la hinchazón y de las recomendaciones de tus equipos de oncología y cirugía.
Nuestros terapeutas tienen experiencia en este tipo de atención con DLM.

El DLM es un tratamiento especializado que utiliza movimientos suaves y rítmicos sobre la piel para favorecer el desplazamiento del líquido hacia vías linfáticas que funcionan adecuadamente. Es muy diferente de un masaje de tejido profundo.
Adaptamos cada tratamiento postoperatorio a la intervención que has tenido, las zonas afectadas y las restricciones indicadas por tu cirujano.
Para una persona con linfedema, el DLM puede formar parte de la terapia descongestiva completa.
La terapia descongestiva completa (TDC) es un plan de tratamiento personalizado para el linfedema. Combina técnicas como el drenaje linfático manual, la compresión, el movimiento y el cuidado de la piel para reducir la hinchazón y ayudar a controlarla a lo largo del tiempo.
Por tanto, según tus necesidades, tu programa de tratamiento puede incluir TDC y otras técnicas de autocuidado que te enseñaremos a practicar en casa. El DLM por sí solo no constituye todo el tratamiento del linfedema establecido.
Cuando buscas un terapeuta que te acompañe en este proceso, un profesional con experiencia debería poder valorar los tejidos afectados y adaptar cada sesión a tu situación. También puede enseñarte una secuencia sencilla de autodrenaje, cuando sea adecuada para ti, para ayudarte a controlar los síntomas entre citas.

El DLM suele considerarse cuando una operación ha afectado a las vías de drenaje linfático o cuando el cirujano lo ha incluido en un plan específico de recuperación. El tipo de operación, por sí solo, no determina si necesitas tratamiento. Dos personas pueden someterse a la misma intervención y experimentar una hinchazón muy diferente.
El tratamiento del cáncer de mama puede incluir la extirpación de ganglios linfáticos de la axila. Algunas personas pueden desarrollar linfedema en el brazo, la mano, la mama o el pecho de ese lado. El riesgo y los síntomas dependen del tratamiento recibido: haberse sometido a una cirugía de ganglios linfáticos no significa que necesariamente vaya a aparecer linfedema.
Si se identifica un linfedema persistente, un especialista puede incluir el DLM en un plan de atención más amplio. Como hemos mencionado, este plan puede abordar la hinchazón, el cuidado de la piel, el movimiento cómodo y, cuando esté indicada, la compresión.
Sin embargo, si tienes hinchazón alrededor de la incisión de la mama, puede ser necesario que tu equipo quirúrgico descarte primero un seroma u otro problema postoperatorio.
La cirugía y la radioterapia para el cáncer de cabeza y cuello pueden alterar el drenaje linfático de la cara y el cuello. La hinchazón puede afectar a tu comodidad, tu aspecto y tu movilidad.
Los equipos especializados pueden utilizar DLM, enseñar técnicas sencillas de autodrenaje y recomendar otras medidas adecuadas para esta zona del cuerpo. La atención debe tener en cuenta tanto la intervención realizada como cualquier tratamiento oncológico que continúes recibiendo.
Durante el tratamiento de determinados tipos de cáncer, puede ser necesario extirpar ganglios linfáticos de la pelvis o la ingle. Esto puede afectar al drenaje de una pierna o de la zona genital.
Si aparece hinchazón, una valoración puede ayudar a determinar si forma parte de la recuperación esperada, si se trata de linfedema o si existe otro problema que requiere atención médica.
Cuando hay linfedema, el DLM puede considerarse como parte de un plan de atención más amplio.

Algunos cirujanos plásticos incorporan el masaje linfático en los cuidados posteriores a una liposucción o una cirugía de remodelación corporal. Las recomendaciones varían según el cirujano y la intervención.
Te recomendamos seguir las instrucciones de tu propio cirujano sobre si debes recibir este tratamiento, cuándo empezar y qué zonas sensibles o en proceso de cicatrización deben evitarse.
El masaje linfático postoperatorio no es necesario para todas las personas que se someten a una cirugía estética. Pero si tu médico lo recomienda como parte de tu recuperación y te indica una pauta de sesiones, estamos aquí para ayudarte.
Su función debe valorarse teniendo en cuenta el plan de recuperación de tu cirujano y los síntomas que estás experimentando.
La hinchazón después de una operación de cadera, rodilla u otra zona puede hacer que el movimiento y la rehabilitación resulten más incómodos.
Una vez que tu equipo quirúrgico haya confirmado que la recuperación avanza según lo esperado, nuestra terapeuta Aline Tisato puede valorar si el DLM sería un complemento útil para tu recuperación.
Como fisioterapeuta holística, puede considerar la hinchazón junto con tu movilidad, tu comodidad y tus objetivos de rehabilitación, y adaptar su atención a las instrucciones de tu cirujano.

Aline Tisato es nuestra fisioterapeuta holística y especialista en drenaje linfático manual en Studio Australia Barcelona. Acompaña a personas que se están recuperando de una cirugía, adaptando su atención a la intervención que han tenido y a cómo está sanando su cuerpo.
El punto de partida de Aline es comprender tus síntomas y las instrucciones de tu cirujano. Puede valorar dónde aparece la hinchazón, cómo ha cambiado y si los síntomas actuales necesitan una revisión por parte de tu equipo quirúrgico.
Si el DLM es adecuado para ti, puede planificar el tratamiento según tu etapa de recuperación y orientarte sobre los cuidados que puedes realizar entre citas.
Esta atención personalizada es especialmente importante después de una cirugía: la ubicación de una incisión, la presencia de un drenaje, los cambios de sensibilidad o una zona afectada por la extirpación de ganglios linfáticos pueden determinar qué técnicas y movimientos son adecuados.
No existe una fecha de inicio que sea adecuada para todas las operaciones. Algunos cirujanos incluyen el masaje linfático en las primeras etapas de la recuperación. Otras intervenciones, heridas o complicaciones requieren un enfoque diferente. Es importante seguir tu propia evolución y las indicaciones de tu equipo médico.
Para tomar esta decisión, hay que considerar:
Si tu cirujano te ha entregado un plan de cuidados postoperatorios por escrito, tráelo a tu cita. Ayudará a Aline a comprender las restricciones sobre el contacto, el movimiento o la compresión.
Si te han recomendado organizar sesiones de drenaje linfático, pero no te han indicado cuándo empezar, pide a tu equipo quirúrgico que lo aclare o habla con Aline para que te ayude a identificar qué información necesitas.
Puedes concertar una valoración antes de comenzar el tratamiento manual. Así podremos aclarar cualquier duda pendiente y comprobar si el DLM es el siguiente paso adecuado para ti.

No existe un número estándar de sesiones después de una cirugía.
Una persona que se recupera de una liposucción siguiendo un plan específico de su cirujano puede tener necesidades diferentes de alguien que presenta un linfedema persistente después de una cirugía de ganglios linfáticos.
Incluso después del mismo tipo de operación, la cantidad de hinchazón, su causa y la respuesta de cada persona al tratamiento pueden variar.
Si el DLM es adecuado para ti, Aline te recomendará un plan inicial con revisiones periódicas.
Según la zona afectada, estas revisiones pueden valorar los cambios en la hinchazón, la sensación de pesadez o tirantez, la comodidad de los tejidos, la movilidad y la facilidad con la que realizas tus actividades diarias. Los servicios especializados en linfedema también pueden tomar medidas periódicas del brazo o la pierna afectados para seguir su evolución.
El plan se puede ajustar a partir de estas valoraciones. Puede que necesites menos citas de las previstas inicialmente. Si la hinchazón persiste o reaparece, el siguiente paso puede ser revisar el diagnóstico, el conjunto de tu tratamiento o los cuidados que realizas en casa, en lugar de continuar indefinidamente con las mismas sesiones.
En el caso del linfedema establecido, la atención puede incluir una fase inicial centrada en reducir la hinchazón y una fase de mantenimiento más prolongada para ayudar a controlarla. La compresión, el movimiento, el cuidado de la piel y las técnicas de autodrenaje pueden formar parte del plan, según las recomendaciones del especialista.
Esta situación es diferente de recibir varias sesiones de masaje para una hinchazón postoperatoria temporal.
Empieza con una valoración, sin dar por hecho que necesitas un paquete fijo de sesiones. Así tendrás una base para decidir qué atención es adecuada para ti y cuándo comprobar si te está ayudando.
Después de una cirugía, puede ser difícil saber qué cambios son normales y qué tipo de apoyo podría ayudarte.
Puedes hablarlo con nosotros.
En Studio Australia Barcelona, nuestro equipo se tomará el tiempo necesario para comprender tu intervención, escuchar cómo te sientes y acompañarte siguiendo las indicaciones de tu cirujano.
Si el DLM es adecuado para ti, Aline adaptará tus cuidados a medida que avances en tu recuperación. Estaremos aquí para responder a tus preguntas y ayudarte a sentirte acompañado en cada etapa.
Reserva una conversación gratuita de 15 minutos con nuestro equipo para contarnos qué necesitas.
Recibe actualizaciones mensuales con consejos de bienestar, ideas sobre salud holística y orientación de expertos. ¡Comienza hoy tu camino hacia un mejor bienestar y sanación!
Recibe actualizaciones mensuales con consejos de bienestar, ideas sobre salud holística y orientación de expertos. ¡Comienza hoy tu camino hacia un mayor bienestar y sanación!